Para limpiadores
Tú fijas tus precios, tus horarios y tus reglas. Aceptas los trabajos que quieres. Trabaja por tu cuenta, con empresas, o de las dos formas.
El precio lo pones tú
No lo fijamos nosotros. Dile al sistema cuánto quieres recibir limpio y él calcula cuánto cobrar, mostrando cada costo.
Tú eliges el trabajo
Acepta o rechaza cada trabajo con libertad. Sin castigo por decir que no, y sin exclusividad: trabaja donde más quieras.
Tus reglas se respetan
¿No limpias donde hay mascotas? ¿No lavas platos? Dilo una vez y sencillamente no te ofrecerán esos trabajos.
Tu agenda, tu desplazamiento
Define las horas que trabajas y las zonas que cubres. Nadie puede reservar un hueco donde el trabajo más el desplazamiento no quepan.
Una agenda, varias empresas
Postúlate a las empresas con las que quieras trabajar. Cada una acepta o no, y tú decides qué horas liberas para quién.
Lo que ganas queda claro
Antes de aceptar ves el reparto completo: la plataforma, la empresa si la hay, los impuestos y lo que llega a ti.